¡Santo y seña! Las reglas para conseguir una buena clave en internet

Su grupo de rock favorito, su año de nacimiento, el cumpleaños de su pareja, el nombre de su gato… muchos son los trucos que emplea el internauta de a pie para lograr recordar la ingente cantidad de contraseñas que emplea en internet en su día a día. Sin embargo, por la experiencia que tenemos como consultoría y empresa de posicionamiento y diseño web en Murcia, sabemos que la practicidad y sencillez de memorización va casi siempre unida a la vulnerabilidad. Según un reciente estudio elaborado por la firma Deloitte, más del (¡atención!) 90% de las contraseñas que crean los usuarios son susceptibles de ser atacadas a lo largo de este año. Esto incluye también las que las empresas, entidades y redes sociales consideran seguras de acuerdo con sus criterios.

El cibernauta estándar dispone, según el mismo estudio, de una media de 26 cuentas protegidas para las que sólo emplea 5 contraseñas.  Puedes pensar que estamos exagerando, pero quédate con el siguiente apunte; según la publicación digital InformationWeek las contraseñas más populares para los estadounidenses en internet son “1234” y “password”.

Renovarse o morir

Ni el amor, ni la fe, ni la belleza ni la juventud duran para siempre. Algún descreído podría decir que lo único que no cambiamos a lo largo de nuestra vida es el equipo de fútbol al que animamos. Si esto es así, ¿qué nos impide cambiar nuestras contraseñas de vez en cuando? Los estudios recomiendan que renovar nuestras contraseñas cada seis meses, más o menos, es muy recomendable.

Sé original

Piensa en todos los sitios en los que tienes que emplear una contraseña. Si utilizas la misma, o parecida clave para Facebook, Twitter, tu servicio de banca online o tu cuenta bancaria principal, una vez que se viole la seguridad de una de ellas podría comprometerse la de todas. Por eso, trata de no repetirte con tus contraseñas.

Mezcla letras y números

Una contraseña de 8 caracteres que combine mayúsculas, minúsculas, cifras y símbolos proporciona seis billones más de cambios posibles que una de los mismos caracteres compuesta, por ejemplo, sólo de letras minúsculas. La idea es que esta combinación te permita crear fragmentos de palabras (mejor que palabras completas) que te sean sencillas de recordar.

Ojalá que estos consejos que te hemos dado desde nuestra consultoría y empresa de diseño web en Murcia te sirvan para no convertirte en un dato de las estadísticas de phising.

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